DEL 25 DE ABRIL AL 5 DE MAYO DE 2019

Ada Castells: «Tendríamos que hacer un monumento a las madres de adolescentes»

28-04-2019

«Tendríamos que hacer un monumento a las madres de adolescentes, siempre tienen el conflicto en casa”, ha declarado la escritora y periodista Ada Castells (Barcelona, 1968) esta mañana en la presentación de su última novela, Mare (La Campana) en la Fira del Llibre de València.

Castells inició su trayectoria con una novela sobre sus antepasados protestantes, El dit de l’àngel (1998). Desde entonces, ha escrito otras novelas como Mirada, Tota la vida, Pura, La Primavera pendent, y un libro ilustrado sobre los últimos pescadores de Barcelona, Mar viva. Al mismo tiempo, publica colaboraciones periodísticas en varios medios.

En Mare, la escritora narra la historia de Sara, un personaje que a raíz de su maternidad se embarca en la búsqueda del pasado de su propia madre, con la que tuvo una relación complicada, con la intención de “reconstruirlo” y, de esta forma, “entender por qué los padres son como son”.

“Al inicio cuesta empatizar con Raquel, la madre, pero al final terminas entendiéndola”, ha indicado la autora, quien también ha señalado que ella quería “humanizarla”, mostrar un mundo en el que “no hay ni buenos ni malos, sino muchos matices”.  Así, Mare es un libro sobre las relaciones y el entendimiento, con el que Castells ha tratado de reivindicar que siempre hay “una posibilidad de reconciliación”.

Para narrar la novela, Castells se ha basado en la relación que mantuvo con su propia madre, y por este motivo ha señalado que es su novela “más personal e intensa”, una historia con la que se ha analizado a sí misma y con la que además se ha quedado “descansada”. “Aun así, la novela no es dramática, no quiere enfatizar el trauma, y utilizo a el humor para indicar que siempre se puede entender al otro”, ha destacado Castells.

En este libro, Castells ha vuelto a hablar sobre el protestantismo presente en su familia, tema sobre el cual ya escribió en su primera novela, y que ella considera como “extraño”, ya que, según ha comentado, “por un lado nosotros pensamos en la Alemania de Bach, pero por otro somos latinos, muy alegres”.